Presentación

Soy Romina Cruz y nací hace 32 años en Madrid, España.

La primera vez que hice “un gran viaje” tenía creo que 10 años. Ese primer gran viaje fue con mi madre y mi prima, fuimos a pasar unos días a Tenerife. No recuerdo todos los detalles de este viaje, aún era un poco pequeña, aunque si tengo un montón de memorias que me acompañarán siempre: una piscina natural en el hotel, con agua de mar que entraba con la marea; mi primera cámara de fotos, que mi madre compró en Canarias porque allí eran más baratas, y de la que yo me apropié desde entonces para inmortalizar todos los viajes y experiencias que siguieron; el super buffet del hotel, donde mi prima (4 años más pequeña) y yo robabamos rodajas de mortadela para dárselas a los muchos gatos abandonados que campaban a sus anchas por el hotel; la persecución de un perro que seguramente sólo quería jugar y nosotras pensabamos que nos quería comer; jugar al billar subidas a la mesa porque eramos muy bajitas... En fin, como véis, un montón de pequeños detalles que hacen que el recuerdo de mi primer viaje sea tan entrañable para mi. Aunque fuimos con mi madre, este viaje fue un regalo de mi tía, aunque no recuerdo el motivo del regalo, solo sé que fue un super regalo.

La primera vez que visité otro país tenía 16 años, fue en 1997. Mi tía me invitó a pasar el puente de mayo con ella en Praga. Esa fue la primera vez que salí de España, la primera vez que visité otro país, la primera vez que me enamoré de una ciudad, la primera vez que conocí otra cultura, la primera vez que probé una comida típica extranjera... Una primera vez para muchas cosas que siempre recordaré con todo detalle, y que abrieron mi apetito viajero. Fue una primera aventura increible. Praga aún no era el gran destino turístico que es ahora, se podía pasear por el Puente de San Carlos sin que hordas de turistas entorpecieran el disfrute de esta maravilla arquitectónica, algunas partes de la zona del castillo que ahora son de pago entonces eran gratuitas... Creo que el sitio que más me impresionó fue el Cementerio Judío, me enamoré de ese sitio encantador, con aires de abandono y lleno de montones de piedrecitas sobre las tumbas.

A partir de ese primer viaje España ya no fue lo mismo para mí. Ya no era sólo mi país, sino que era una ventana al mundo desde la que podía viajar a muchos otros lugares increibles para disfrutar de las maravillas que el planisferio nos ofrece.

Mi siguiente viaje fue en el mismo año, 1997, y con la misma persona, mi tía, que me llevó con ella a visitar a unos amigos a Alemania, donde pasamos una semana de visitas a bonitas ciudades y pueblitos germanos. Fue el remate que terminó por convertirme en una amante de los viajes. A partir de entonces no quise dejar de viajar, un poquito cada año, primero por mi país y por Europa y después cada vez más lejos. Y seguramente os preguntaréis quién es ese hada madrina que me infectó con el virus del viajero: es mi tía Basi, gracias a la que inicié mi senda viajera. Ahora le gusta escuchar cada vez que cuento batallitas de mis viajes.

He viajado sola y acompañada, de turista, de mochilera, he viajado en tren, en coche, en avión, en autobus, en barco... He visitado países en todos los continentes excepto en la Antártida (todo llegará). Cuando alguién me pregunta que qué me queda por visitar se me ocurren aún un millón de sitios más, el globo es enorme y esconde secretos en cada esquina. Creo que ni aunque viviera mil años y fuera inmensamente rica nunca podría visitarlos todos. Pero voy a intentar descubrir y disfrutar de todos los que pueda, antes  de que la naturaleza o la mano del hombre los hagan desaparecer.

Esta es mi presentación. ¿Quién soy? Una viajera. ¿Por qué escribo este blog? Porque lamentablemente soy una de esos miles de jóvenes españoles bien preparados y sin trabajo, con mucho tiempo libre. He decidido emplear ese tiempo, entre otras cosas, contando anécdotas de mis viajes y dando recomendaciones para que otros viajeros puedan disfrutar tanto como lo he hecho yo. Algunos de mis amigos me llaman Willy Fog, como el personaje de dibujos animados de los 80. Yo siempre respondo que si acaso soy Romi, su compañera a partir de la India, igual de viajera. Por eso he decidido poner el nombre a mi blog en honor al celebre personaje de Jules Verne en que se basó la serie.



Abróchense los cinturones que vamos a despegar...


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